SEAMOS PACIENTES
WARREN W. WIERSBE
Un Hombre Enfadado Y “Mas Joven”
“No deseo saber el por
que de mi sufrimiento, solo saber que sufro por tu causa”
Entra en escena Zofar, el mas joven de los cuatro amigos, y
al parecer un tanto molesto por el acontecimiento de Job. Obviamente no era el
mejor lugar ni las mejores circunstancias para tal bofeton.
TRES ACUSACIONES
-
culpable
de pecado
-
Ignorante
de Dios
-
Terco
en negarse a arrepentirse
El insensible Zofar la sigue rematando con argumentos
acusadores en contra de Job, pareciese no estar conforme con las anteriores
acusaciones de los primeros jueces. Sin hacer mucho esfuerzo, esa actitud
demanda una falta de madurez y espiritu de critica, lo hace culpable de pecado
para asi tratar de dar solucion a la incognita del caso Job; olvidando asi
“llorar con los que lloran”. Job no tiene por que ceder a la acusacion de Zofar
siendo que NO es cierta, el es “perfecto y recto ante los ojos de Jehová”.
La amplitud del conocimiento de Dios la sabia Zofar mas que
cualquiera, y estaba aun dispuesto a “enseñar” a Job. Mas adelante del relato
vemos que el mismo Dios enalece a Job, no asi a sus “amigos”. Dios tenia el
conocimiento de las acciones de Job, por lo que el “aliento” de Zofar es que
–pudo ser peor-.
Job nunca dijo que lo sabia todo de Dios, pero decia la
verdad reteniendo su integridad.-“hay esperanza si te arrepientes”- Job no
tenia de que arrepentirse! Zofar esta tentando a Job para que negocie con Dios
a fin de poder salir de sus problemas. Satanas acuso a Job de tener una “fe
comercial” que prometia prosperidad a
cambio de obediencia. Job no tenia una “fe comercial” para hacer tratos con
Dios. Tenia una fe confiada que podia decir: “He aquí aunque El me matare, en
El esperare”. El no entendia las razones de Dios, pero no dejo de confiar en su
bondad. Eso es fe!
TRES AFIRMACIONES DE JOB
Los amigos de Job han basado sus argumentos en la tradición;
pero Job los ha puesto en tela de juicio. En primer lugar reivindica también
para sí el privilegio de la experiencia. En este aspecto son, pues, iguales y
los argumentos de los amigos han de confrontarse con los de Job.
Ellos han manifestado que conocían los procedimientos de
Dios y han invocado la experiencia Job reconoce la valía de dicha experiencia
el punto de vista de los amigos, según el cual ser justo ante Dios lleva
inexorablemente a la felicidad y, por tanto, la felicidad es la prueba de la
amistad con Dios.
Job declara su integridad. Los amigos de Job no fueron
después de todo fuente de animo para el, si vamos a ayudar a personas, debemos
ser mucho mas profundos, pero esto demanda valor, valentia y paciencia.
“Cada vez que usted
dice que una siruacion o una persona carece de esperanza, le esta cerrando la
puerta a Dios en la cara”.
Charles L. Allen
SEAMOS PACIENTES
WARREN W. WIERSBE
Todo depende del punto de vista personal
“La ayuda mas certera que podemos
prestar a un hombre afligido no consiste en quitarle la carga, sino ayudarle a
apropiarse de sus mejores fuerzas para que la pueda sobrellevar”.
Zofar hace tres afirmaciones para probar que la suerte de
los malvados es terrible sin lugar a dudas: su vida es breve, su placer es
temporal, y su muerte es dolorosa. El no esta hablando de las consecuencias
naturales de una vida limpia, sino del juicio de Dios sobre los pecadores.
Los amigos de Job tenían el
ánimo demasiado exaltado e impaciente para tratar con un hombre que se hallaba
en una condición tan deplorable como la de Job.
Procede Zofar a mostrar la ruina y destrucción de los
malvados, dando a entender que Job se halla arruinado por ser malvado. Apela al
conocimiento que Job habría de tener de esto: ¿No sabes esto, que así fue
siempre?
Establece, una vez más el principio de que el triunfo de los
impíos es breve. Lo ilustra de varias maneras: Aun suponiendo que sus éxitos
sean tantos y tan grandes que su cabeza toque las nubes, como su estiércol
perecerá para siempre; Los que le conocían, se quedarán asombrados: “¿Qué queda
de él?”. Como diciendo: “No ha dejado ni rastro”, Se ha disipado como un sueño,
que se olvida en pocos minutos. Todo esto da a entender que la prosperidad del
impío era efímera, ficticia e ilusoria.
Su ruina llegará a consumarse por mano del Dios airado y
justiciero: Dios enviará sobre él el ardor de su ira. la hará llover sobre él y
sobre su comida. Cada palabra de este versículo está llena de terror.Quizá Zofar
aludía aquí voladamente a la muerte de los hijos de Job cuando estaban
banqueteando.
Su ruina será
inevitable y terrible. Una u otra arma le ha de traspasar; estas armas son
figura de los diversos castigos de Dios. Uno u otro le ha de alcanzar. Las diversas
clases de castigos enviados por Dios: la inundación, figura de la destrucción
masiva, de la que no hay escape.
Como el malvado se ha labrado su propia mina, ésta se
representa aquí madura y presta a devorarle, como el fuego no atizado.
Zofar concluye su discurso resumiendo, como un orador, lo
que ha explicado en detalle: Ésta es la suerte que Dios reserva al hombre
impío, etc. Nunca se ha explicado mejor ninguna doctrina, ni se ha aplicado
peor, que como lo ha hecho en este caso Zofar, pues con todo ello intentaba
demostrar que Job era un hipócrita; recibamos la buena explicación, y hagamos
mejor aplicación.
Tengo un amigo que ora todos los
dias con estas palabras:
“Señor ayudame hoy a
no añadir a las cargas de otros”.
¡es una lastima que Bildad, Zofar y
Elifaz no hicieran esa oracion!
¡Quiza nosotros deberiamos empezar a
orar asi!
SEAMOS PACIENTES
WARREN W. WIERSBE
Orden en la corte
“El Dios de Israel, el Salvador, es
en ciertas ocasiones un Dios que se oculta, pero nunca un Dios que se ausenta;
algunas veces se encuentra en la oscuridad, pero nunca a la distancia”.
Tercer ataque de Elifaz contra Job. También Bildad le atacará
por tercera vez, mientras Zofar abandona el campo. Ahora Elifaz reprende a Job
por sus quejas acerca de la forma con que Dios le está castigando ahora: 1. De
opresión e injusticia. 2. De ateísmo e incredulidad.
Compara su caso con lo sucedido en tiempos antiguos. Le da
un “buen consejo”, asegurándole que, si lo pone por obra, Dios se volverá a él
en su misericordia, y él volverá a su anterior prosperidad.
Elifaz no puede presentar ni un solo caso de los crímenes de
que acusa a Job, pero está resuelto a calumniarle descaradamente y lanzar sobre
él toda clase de reproches, seguro de que alguno dará en el blanco. Este Job,
al que Dios mismo presentó como el mejor hombre del mundo, es presentado aquí
por uno de sus amigos como uno de los mayores villanos de la tierra.
Le acusa de opresión e injusticia; de que, cuando nadaba en
la prosperidad, no sólo no socorrió a nadie con su poder y sus riquezas, sino
que hizo muchos y grandes males abusando de su alta posición. Esto era
totalmente falso. Por otra parte, le acusa de ateísmo, impiedad e incredulidad
como si fuese un perverso que, no respetando a los hombres, tampoco temía a
Dios. Ahora, le muestra la otra cara de la moneda, la felicidad de que pueden
disfrutar los que se arrepienten, para animarle a que se arrepienta.
De nuevo replica Job a Elifaz, apelando a Dios para que
defienda su causa, ya que su conciencia le da testimonio de su integridad. En
este capítulo se palpa una lucha entre la carne y el espíritu, entre el temor y
la fe. Apela al justo juicio de Dios, como evidencia de que no era un
hipócrita; de lo contrario, no se atrevería a hacer esta apelación. Pero,
¿Dónde hallar a ese Dios que le ha vuelto la espalda? Se consuela con la
esperanza de que Dios le atendería, en lugar de aplastarle con su poder.
Hace poco se había quejado de la ausencia de Dios. Ahora dice
que le espanta su presencia, hasta el punto de temblar ante el solo
pensamiento. También parece volver a quejarse ante Dios de haber sido dado a
luz.
Sus tres amigos estaban tratando el problema del sufrimiento
en terminos demasiado abstractos, en cambio Job trato de hacer que se fijaran
en la realidad de seres humanos en medio
del dolor, no en puros problemas filosoficos.
Las injusticias de la sociedad generan mucho dolor en las
vidas de las personas, y nosotros por cierto deberiamos hacer todo lo posible
para cumplir la ley y promover la justicia. No obstante, quienes elaboran las
leyes y las hacen cumplir solo son humanos y no pueden hacer todo a la
perfeccion. Uno de estos dias, el Señor Jesucristo regresara, juzgara a los
malos y establecera su reino de justicia perfecta. Hasta que el venga,
tendremos que aceptar la realidad del mal en este mundo y sequir orando: “Si,
ven Señor Jesús”.