miércoles, 10 de abril de 2013

TEOLOGÍA BÁSICA, Charles Ryrie


TEOLOGÍA BÁSICA
CHARLES RYRIE

¿QUIEN DEBE LEER LA TEOLOGÍA?
LA TEOLOGÍA ES PARA TODOS. La teología significa simplemente pensar acerca de Dios y expresar esos pensamientos en alguna manera. en este sentido básico toda persona es un teólogo.

Aun el ateo tiene una teología. El piensa acerca de Dios, rechaza Su existencia, y algunas veces lo expresa como credo y siempre con su estilo de vida. El seguidor de una religión no cristiana ha substituido al Dios verdadero por su deidad falsa y exhibe esa teología en varias maneras.

Siendo esto así, hay más razón aun para que usted estudie la teología, porque todo el tiempo y la energía que dedique a pensar en el Dios verdadero no sólo ensanchará su mente sino que afectará también su vida.

Algunas veces parece que escapamos de la responsabilidad presente para con Dios, pero nadie escapará la responsabilidad futura, porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. La teología del juicio nos fuerza a pensar en una faceta de Dios que debe de expresarse en una perspectiva sobria en la vida ahora.

La frase “sana doctrina” que Pablo usa significa doctrina saludable (2 Timoteo 4:3; Tito 1:9). La doctrina saludable, o la teología saludable, siempre se espera que resulte en una forma santa de vivir. Cuando Pablo oraba por las iglesias, oraba porque crecieran en conocimiento, porque él sabía que esto produciría santidad en el vivir (Filipenses 1:9–11; Colosenses 1:9–10). La teología saludable se expresa no sólo en un credo sino en un vivir fructífero, y una vida santa tiene que basarse en una teología saludable.

Cómo la teología haya de afectar mi vida o la suya es nuestra responsabilidad personal e individual. Pero el conformar nuestras vidas a la imagen de Cristo es la meta definitiva al estudiar la teología.

EL CONCEPTO DE LA TEOLOGÍA
La palabra “teología”, de theos que significa Dios y logos que significa expresión racional, denota la interpretación racional de la fe religiosa. De modo que la teología cristiana significa la interpretación racional de la fe cristiana.

Se incluyen por lo menos tres elementos en ese concepto general de la teología:
1.     La teología es inteligible. Se puede comprender con la mente humana en una manera ordenada y racional.
2.     La teología requiere explicación. Esto, a su vez, abarca la exégesis y la sistematización.
3.     La fe cristiana tiene su fuente en la Biblia, de modo que la teología cristiana deberá ser un estudio basado en la Biblia.

Es, pues, la teología el descubrimiento, la sistematización, y la presentación de las verdades de Dios.

LA VARIEDAD DE TEOLOGÍAS

A.    Teología Histórica.-
La teología histórica se ocupa de lo que aquellos que estudiaron la Biblia pensaron tocante sus enseñanzas. Muestra cómo la iglesia ha formulado tanto la verdad como el error, y sirve para guiar al teólogo en su propio entendimiento y declaración de la doctrina.

B.    Teología Bíblica.-
Trata sistemáticamente con el progreso históricamente condicionado de la autorrevelación de Dios en la Biblia.
1.     Los resultados del estudio de la teología bíblica tienen que presentarse en forma sistemática.
2.     La teología bíblica presta atención al contexto histórico en el cual llegó la revelación de Dios. Investiga las vidas de los escritores de la Biblia, las circunstancias que los impulsaron a escribir, y la situación histórica de aquellos para quienes escribieron.
3.     La teología bíblica estudia la revelación en la secuencia progresiva en la cual fue dada. La Biblia es un registro del progreso de esa revelación, y la teología bíblica se centra en eso.
4.     La teología bíblica halla su fuente de materiales en la Biblia. Esto no es decir que las teologías bíblicas o sistemáticas no pudieran tomar o que no tomen material de otras fuentes, sino que la teología o la doctrina misma no viene de ningún otro lugar sino de la Biblia.

C.    Teología Sistemática.-
La teología sistemática correlaciona los datos de la revelación bíblica como un todo para poder exhibir sistemáticamente el cuadro total de la autorrevelación de Dios.

La teología sistemática puede incluir los transfondos históricos, la apologética y defensa de la fe, y trabajo exegético, pero se centra en la estructura total de la doctrina bíblica.

En resumen: La teología es el descubrimiento, la sistematización, y la presentación de las verdades acerca de Dios. La teología histórica realiza esto por tomar en cuenta lo que otros han dicho sobre estas verdades a través de la historia. La teología bíblica lo hace por investigar la revelación progresiva de la verdad de Dios. La teología sistemática presenta la estructura total.

viernes, 8 de marzo de 2013

LO ÚNICO QUE NO PODRÁS HACER EN EL CIELO, Mark Cahill



GANAMOS, GANAMOS, GANAMOS
¿Cuáles son las únicas tres cosas que pueden pasar cuando compartimos nuestra fe?
1.       La persona puede recibir a Cristo
2.       Puede rechazar a Jesucristo
3.       Podemos sembrar una semilla
Después de hablar de cada una de las posibilidades, se me ocurre una gráfica similar a esta:
ACEPTACIÓN
SEMILLA PLANTADA
RECHAZO
BUENO
GANAMOS
BUENO
GANAMOS
MALO
PERDIMOS
Determinemos que aceptar a Jesús es una buena situación, plantar la semilla es una buena situación y rechazar el evangelio es una mala situación.
Otra forma de verlo es que aceptar a Cristo es una situación en la que ganamos, plantar la semilla es otra situación en que ganamos y el rechazo es la situación en que perdemos.
Concluimos entonces, que el sesenta y seis por ciento de las veces que compartimos nuestra fe es una situación de ganancia. ¿Son buenas probabilidades? Dos-tercios de las veces que compartimos nuestra fe, literalmente, ¡no perdemos!
El mayor temor que la gente dice tener acerca de predicar el evangelio es el temor a ser rechazado.
Nunca imaginé que estos versículos cambiarían el resto de mi vida. Estaba sentado en el muelle junto al lago cuando Dios habló a mi corazón en una forma que nunca antes lo había hecho. Leía 1 Pedro 4:14, que dice:
“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”.
Piénsalo por un momento. Si en algún momento nos rechazan en el nombre de Jesús, seremos bendecidos y la gloria de Dios descansará sobre nosotros. Si pudieras tener la gloria de Dios resplandeciendo sobre ti y reflejarla a otros, ¿no te gustaría hacerlo? ¡Todos querríamos que eso fuera posible! Una de las formas en que eso puede suceder es cuando nos rechazan en el nombre de Jesús.
Dios no había terminado de hablarme todavía. Lucas 6:22-23 dice:
“Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón  es grande en los cielos, porque así hacían sus padres con los profetas”.
¿Te das cuenta que cuando te rechazan, Dios tiene recompensas aguardándote en el cielo que van a hacer que cualquier recompensa que puedas recibir en la tierra parezca poca cosa? Eso es verdaderamente asombroso.
Unos jóvenes universitarios, decidieron salir a evangelizar. Después de no obtener respuesta en ocho casas, se empezaron a desanimar y consideraron abandonar e intentarlo otro día, pero recordaron cuál era su recompensa en el cielo y siguieron. A la puerta de la novena casa se encontraron con un hombre sentado en su silla mecedora con una cerveza en la mano. Cuando empezaron a conversar con él, rápidamente les explicó que estaban desperdiciando su tiempo. Ante la pregunta de por qué hablaba de esa forma, él respondió: “Porque no hay forma de que Dios pueda perdonarme todos mis pecados”.
Les explicó que mientras estaba en Vietnam su misión era entrar a pueblos y aldeas de forma repentina y matar indiscriminadamente a mujeres y niños.
Los jóvenes comenzaron a mostrarle el amor de Dios. Le hablaron del pecado y de la sangre purificadora de Jesús. Cuarenta y cinco minutos más tarde el hombre dijo: “Realmente necesito a este Jesús del que están hablando”.
Después de la oración el hombre les dijo: “!Tengo ganas de leer mi Biblia! ¡Me siento como que quiero ir a la Iglesia! Es lo que quiero hacer”.
¡Qué maravillosa historia! Pero ¿Qué habría pasado si estos jóvenes hubieran abandonado la misión como pensaban hacerlo minutos antes? ¿Qué habría pasado si les hubiera importado más el rechazo que experimentaron que las recompensas del cielo?
Había dicho algo que no era cierto. Había dicho que tenemos una probabilidad de ganar dl sesenta y seis por ciento cuando compartimos nuestra fe. Ahora conocemos estos versículos y veamos cómo cambia nuestra gráfica:
ACEPTACIÓN
SEMILLA PLANTADA
RECHAZO
BUENO
GANAMOS
BUENO
GANAMOS
BUENO
GANAMOS

En la Palabra de Dios aprendimos que cada vez que compartimos nuestra fe estamos en una situación en la que ganamos. No tengo que preocuparme porque el diablo me quiera convencer de no testificar porque la Palabra de Dios dice que no puedo perder haciéndolo. ¡Ganamos cada vez que lo hacemos!

lunes, 18 de febrero de 2013

JESÚS ENTE OTROS DIOSES, Ravi Zacharías


¿NOSOTROS ‘DIOSES’?
El hinduismo en su corazón nos enseña que debemos buscar la unión con el divino. ¿Por qué? Porque el universo afirma que el todo del universo es divino y que somos parte o parcela de él. En el hinduismo, la meta del individuo es creer más allá de nuestra ignorancia y engaños al descubrir nuestra divinidad y vivirla.

El popular autor hindú Deepak Chopra describe acerca de nuestro propósito en la vida: “En realidad, somos divinidad disfrazada, y dioses y diosas en embrión que están contenidos en nosotros buscan ser totalmente materializados. el verdadero éxito es, entonces, la experiencia de lo milagroso. Es el completamiento de la divinidad en nosotros”. Chopra también dice: “debemos encontrar nosotros mismos que dentro de nosotros hay un dios o diosa en embrión que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad”.

Cuando leo estas citas no puedo resistir hacer algunas preguntas. ¿Quién es el nosotros? ¿Quién es el dios? ¿Quién es el yo? ¿Son estos diferentes entes que viven juntos en nosotros? Hay un dios que me necesita (¿pero cuál yo?) para traerle (¿Cuál es si es en realidad yo?) a nacer, para que mi yo engañado pueda dejar de estar engañado surja divino como el verdadero yo? ¿Cómo termino dios en forma de embrión dentro de mi mientras yo crecía; para que yo le diera el privilegio de nacer y perder mi humanidad para encontrar mi divinidad?

Hacia el final de su libro, Chopra nos pide que hagamos un compromiso con estas creencias hindúes. Pregúntese si puede honestamente encontrar esto creíble:
Hoy amorosamente nutriré al dios o diosa en embrión que esta profundo en mi alma. Pondré atención al espíritu dentro de mí que anima mi cuerpo y mi alma. Me despertare a mí mismo a esta profunda quietud en mi corazón. Me llevare la conciencia de ser sin tiempo y eterno en medio de la experiencia atada al tiempo.

Este es el corazón del budismo como un sistema de creencias; que usted y yo somos dioses. Uno de los principales filósofos de la India dijo tan claramente como fuera posible: “el hombre es Dios en un estado temporal de olvido propio”.

Pero ¿es esto en realidad? ¿Es esto lo que piensa cuando se mira en el espejo? ¿Es esto lo que unos pocos miles de años de historia humana nos han enseñado, que usted y yo somos solitarios y confundidos dioses que hemos perdido el camino?

Permítame ofrecer tres pensamientos:
1.     La unión con la fuerza impersonal nunca traerá satisfacción a nuestro dolor humano de intimidad: conocer y ser conocido.
2.     El hinduismo no ofrece un camino claro para vivir porque creer que somos uno con una fuerza impersonal define como pensamos, como hablamos, y como experimentamos la vida. Algunos de los más respetados pensadores hindúes han declarado que el hinduismo es uno de los sistemas más contradictorios de los propósitos de la vida que se han denunciado.
3.     El hinduismo no podría sobrevivir el vacío de llamarnos a nosotros mismos dioses. La mayoría de las personas saben que son cualquier cosa menos dioses; y los dioses han irrumpido por millones, y los templos hindúes están llenos de personas que buscan adorarles.

En el cristianismo, obtiene a Jesús. En el hinduismo, usted (un dios olvidadizo) obtiene unión con el universo impersonal divino.

APOLOGÉTICA, Norman Geisler

PREGUNTAS SOBRE LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE
¿QUÉ ES LA REENCARNACIÓN?
El vocablo  “encarnación”,  básicamente significa “en la carne”. Solemos hablar de encarnación de Cristo cuando nos referimos a que él vino “en carne”. Pues bien, reencarnación significa simplemente que eso sucede una y otra vez: Continuar “volviendo a la carne”- en cuerpos diferentes-, aunque conservando el mismo espíritu.

Reencarnación es la creencia de que el alma pasa a otro cuerpo después de la muerte*

¿CÓMO OPERA LA REENCARNACIÓN?
Pitágoras, Platón y Plotino creyeron que el espíritu o alma era eterno o indestructible. Platón enseñó que el alma inmortal encarna en un cuerpo solamente como castigo por algún pecado, por el que debe sufrir diez veces más; de ahí que el alma sea forzada a ingresar de un mundo ideal a un mundo material. Platón también enseñaba que los hombres pueden reencarnar como animales.
La semejanza entre Platón y la doctrina hindú son impactantes.

El alma se llama jiva y sobrevive a la muerte en forma de un ente mental llamado ‘cuerpo sutil’. Esta entidad entra en un nuevo embrión, trayendo consigo el karma de todas sus vidas pasadas. El karma es, a la vez, las acciones u obras defectuosas con sus inalterables consecuencias asociadas. En cierto sentido significa que uno “cosecha lo que siembra”, pues si uno hace obras buenas, nace en una ‘matriz agradable’; si uno hace mal, el destino es proporcionalmente menos noble y puede que uno hasta se encuentre en una ‘matriz sucia y maloliente’ como la de un animal, vegetal o mineral. La meta es, no obstante, salir de este ciclo.

Ese escape se llama moksha. Una vez cancelada toda deuda kármica, el alma pierde toda identidad y sencillamente se hace una con el Uno; el sí mismo se fusiona con Brahman (fuerza divina impersonal). La variante personal de la reencarnación afirma que el alma es sencillamente liberada para que se desarrolle, ella misma, en plena consagración a Bhagwan (el Dios personal).

De igual manera, los intentos “cristianos” de reencarnación no difieren en sus conceptos básicos. El modelo más sencillo establece que aquellos que aceptan a Cristo van a estar con Dios, mientras que los que rechazan a Cristo son reencarnados hasta que lo reconozcan. De esa manera todos serán salvados en su oportunidad.

¿POR QUÉ CREE LA GENTE EN LA REENCARNACIÓN?

INMORTALIDAD DEL ALMA
La razón principal de Platón para creer en la transmigración de las almas, fue que él consideraba que la parte inmaterial del hombre era increada e indestructible. De la misma forma, las filosofías panteístas presuponen que todo es eterno y divino, de modo que el alma es igualmente incorruptible.

EVIDENCIA SICOLÓGICA DE VIDAS ANTERIORES
Las vidas anteriores que se recuerdan mediante hipnosis y otros estados de conciencia alterados, han servido para que algunos expliquen sentimientos que el paciente no puede expresar ni superar. Aunque son varios los sicólogos e hipnotizadores que trabajan con los recuerdos de la vida pasada, algunos no creen que sean reales los hechos contados por sus pacientes; usan esto porque da resultado. Como dijera un terapeuta: “No importa si es rea o imaginado, si ayuda a que alguien encuentre el sentido de su vida… Si sirve, ¿a quién le importa?”.

LA JUSTICIA DE LA REENCARNACIÓN
La idea de tener más de una oportunidad en la vida parece ser la solución más equitativa por varias razones. Si uno hace algo malo, cumple el castigo; si hace lo bueno, obtiene su galardón. La idea de condenar a alguien a un infinito infierno por una cantidad limitada de pecado parece demasiado dura, pero el karma es justo.
Segundo, sufrir en esta vida puede ser justificado si realmente es resultado del karma que arrastramos de nuestras vidas pasadas.

Tercero, la doctrina del castigo eterno le parece, a mucha gente, totalmente incompatible con el amor de Dios. La reencarnación sugiere una manera en que Dios puede castigar el pecado (mediante la ley del karma), exigir fe en Cristo (durante una vida al menos), y aun salvar a todos en definitiva. Si alguien rechaza a Cristo, recibe una segunda oportunidad, y una tercera y así hasta que crea en él. Esto protege hasta la libertad humana porque Dios no obliga a nadie a que crea, sino que, meramente, le da más tiempo para que ejerza su libertad.

Por último, se argumenta que la reencarnación es justa porque hace de la salvación un asunto personal entre el individuo y Dios. Más que tener que tratar con problemas de culpa imputada por el pecado de Adán, o de ser reconocido justo por la fe, cada uno es responsable de encargarse por su propio karma. Cristo murió como ejemplo para nosotros, no como sustituto nuestro. Así satisface la reencarnación la justicia.

¿QUÉ ES LO MALO DE LA REENCARNACIÓN?

LA REENCARNACIÓN NO SOLUCIONA EL PROBLEMA DEL MAL
La reencarnación, más que resolver el problema del sufrimiento injusto, sencillamente afirma que es justo. ¿Es realmente justo que Dios castigue a los niños por pecados de los adultos, sobre todo si no recuerdan esos pecados? Si el sufrimiento de cada vida dependiera de los pecados de una existencia pasada, entonces ¿cómo empezó todo? ¿Es el mal un principio eterno con Dios? Uno no puede seguir retrocediendo eternamente para resolver el problema del mal.

KARMA NO ES LO MISMO QUE LEY
Uno se lleva la impresión de que el karma es lo mismo que la Ley del Antiguo Testamento: un código moral rígido y universal, como alegan algunos. En ese aspecto, la Ley no fue tan rígida como lo es el karma, ya que fue trascendida por la ley superior del perdón mediante los sacrificios. La comparación, simplemente, no cabe.

Así que, ¿de dónde provienen las normas morales que imponen el karma? ¡Resulta que no hay ninguna!, pues en el panteísmo no hay diferencia definitiva entre el bien y el mal, lo correcto y lo erróneo. El karma no es una ley moral. En cuanto a ésta, todo es relativo.

La conveniencia es el santo y seña de la ética situacional. Si algo da resultado, hágalo. Cualquier acto moral, hasta el crimen y la crueldad, pueden ser justificados por conveniencia. ESTE RELATIVISMO PLANTEA PROBLEMAS REALES A LA REENCARNACIÓN. Constituye una postura imposible d sostener en la ética. En otras palabras, para decir que el relativismo es correcto, uno tiene que suponer que existe algo absoluto, lo cual es imposible. A menos que algo sea bueno absolutamente, nada puede ser real y efectivamente bueno; si nada es bueno (o malo), entonces EL KARMA NO TIENE POR QUÉ CASTIGAR A NADIE.

LA REENCARNACIÓN, EN DEFINITIVA, ES INHUMANA
¿Ha visto alguna vez fotografías de la India? ¿Sabe cómo es la vida allá? Miles d pobres, inválidos, mutilados, vagabundos y desnutridos tapizan las calles sin que nadie parezca siquiera percatarse de que están allí. ¿Por qué ocurre eso? Por la ley del karma. Conforme al hinduismo clásico, si alguien ayudara a las personas aliviando sus sufrimientos, estaría actuando contra el karma. La gente sufre para eliminar su deuda kármica y si uno los ayuda, tendrían que volver a reencarnar y sufrir más para cancelar esa deuda. Además es una crueldad no dejarlos sufrir, lo cual aumentaría los propios problemas kármicos de uno. AYUDAR A LA GENTE EN UNA SOCIEDAD QUE CREE EN LA REENCARNACIÓN ES ALGO SENCILLAMENTE FUERA DE LÓGICA.

LA REENCARNACIÓN NO GARANTIZA PROGRESO ESPIRITUAL
No importa cuántos cuerpos tomen, todos pueden fallar al pagar su deuda kármica, y hasta pueden aumentarla. ¿Cómo asegurarnos de que alguna vez salgamos adelante? Si ahora echamos a perder todo, ¿qué nos hace pensar que lo haremos mejor la próxima vez? En lo tocante a las versiones cristianizadas de la reencarnación que aducen dar al hombre una segunda oportunidad para aceptar a Cristo, no tiene sentido alegar que se necesita más de una vida para efectuar una decisión que se toma una vez en la vida. Si no basta con una sola vida, entonces no hay garantías de que vaya a ser suficiente con muchas reencarnaciones durante cualquier cantidad de tiempo.



‘Apologética’, Norman Geisler

viernes, 28 de diciembre de 2012

LIDERAZGO, John Macarthur


LIDERAZGO
JOHN MCARTHUR

PABLO ENCADENADO:
LIDERAZGO EN
ACCIÓN
Capítulo uno
GÁNESE LA CONFIANZA
Ambas partes, la iglesia y el mundo, parecen haber intercambiado la noción de liderazgo por la celebridad. Los héroes de la actualidad son personas que son famosas por ser famosas. No son necesariamente (y ni siquiera por lo general) hombres y mujeres de carácter. El verdadero liderazgo escasea.

El problema es que vivimos en una era en la que la definición misma del carácter se ha vuelto borrosa. La gente se lamenta de la pérdida de integridad en términos generales, pero pocos tienen una idea clara de lo que la «integridad» significa. Los parámetros morales han desaparecido sistemáticamente. Ya no existen parámetros morales o éticos que sean aceptados universalmente. No es de extrañar porque la integridad es difícil de encontrar.

Pero soy optimista. Estoy convencido de que esta es una era de oportunidad sin precedentes para la iglesia, si la aprovechamos. Ese vacío de liderazgo pide ser llenado. Si hombres y mujeres piadosos dan un paso al frente y dirigen, las personas están listas para seguir el ejemplo correcto.
Los tiempos hostiles y las circunstancias adversas no son un impedimento para el verdadero líder. De hecho, la gran adversidad puede convertirse en una gran ventaja mediante el poder de un líder influyente.

EL VERDADERO LIDER ES CONFIABLE
¿Cómo se ganó Pablo la confianza de Julio tan rápidamente? La Escritura no lo dice. Pablo obviamente era un hombre piadoso y lleno de gracia. Su integridad personal era muy profunda. Es posible que el gobernador; esto, que conocía la inocencia de Pablo, le hubiera asegurado a Julio que este era de confianza y ordenó que lo tratara de manera cortés.

¿Cómo desarrolla un líder la confianza?
 Cuando las personas estén convencidas de que usted va a hacer todo lo posible para darles bienestar y no dañarlos, confiarán en usted.

Un líder no es alguien que se consume de su propio éxito y de su propio interés. Un verdadero líder es alguien que les demuestra a los demás que lo que ocupa su corazón es dar lo mejor para ellos.

Un verdadero líder se esforzará para hacer que los que están a su alrededor tengan éxito. Su misión es ayudar a que las personas que están bajo su liderazgo florezcan. Es por esa razón que el verdadero líder debe tener el corazón de un siervo.


Capítulo dos
TOME LA INICIATIVA
EL VERDADERO LIDER TOMA LA INICIATIVA
Ese navio estaba lleno de hombres de autoridad. Había un capitán, un contramaestre y otros marineros de rango. Todos ellos tenían el derecho de hablar y de dar su opinión acerca de esa jornada.

Pero Pablo fue el que tomó la iniciativa y habló. Reconoció cuál era el peligro y lo señaló de manera clara. Él no tenía ningún rango. Ningún derecho particular. Ningún título. No tenía ninguna autoridad. Pero se le dio cuenta de que había un problema y por eso tomó la iniciativa y trató de traer claridad a la situación. Eso es liderazgo. Los líderes se levantan en tiempos de crisis y toman la iniciativa.

Esa es una marca vital del verdadero liderazgo. El líder nunca dice: «Puede que haya un problema aquí. Alguien debiera hacer algo al respecto». El líder afirma: «Este es el problema y esta la solución». El capitán del barco permitió que la opinión de los demás tomara la decisión por él.

EL VERDADERO LIDER UTILIZA EL BUEN JUICIO
Según la cosmología global, el líder es una persona que se arriesga. Los lideres con frecuencia deben asumir cierta cantidad de riesgos calculados y legítimos. Ellos no arriesgan a su gente ante peligros innecesarios.

Desde el punto de vista humano, parecía que todo iba muy mal. Toda la jornada se estaba convirtiendo en un gran desastre. Pero detrás de la escena, Dios claramente estaba al control. Él tenía a su líder escogido donde quería, listo para tomar el mando y a pesar del caos de la situación
Dios había planeado que saliera bien.

Capítulo tres
RECIBA ÁNIMO
Cada líder que es cristiano tiene mucho más que cualquier dirigente del mundo, porque tenemos la verdad de Dios y su Espíritu es nuestro maestro. Todo esto significa que el líder debe conocer las Escrituras. Él debe creer con una convicción inamovible que la Palabra de Dios es cierta. Y debe comunicar la verdad de la Palabra de Dios con confianza y convicción.

Las personas están buscando una autoridad en la que puedan confiar. Y los que aman la verdad de Dios seguirán a quien la comunique con autoridad. No se necesita andar de puntillas cuando se trata de dar los hechos, de evadir asuntos difíciles, o equivocarse en asuntos muy claros. Si se conoce la verdad ¡háblela con autoridad! Eso es lo que el verdadero liderazgo hace.

Un líder sabio y espiritual se respalda con la misma autoridad. Para nosotros, las palabras no son: «Yo les digo...»; sino mas bien: «Esto dice el Señor». Pero es la misma autoridad. Y cuando usted lo hace de manera correcta, puede ayudar e impulsar a los demás.

Eso fue lo que Pablo hizo. Él no era áspero. No era abusivo. Tampoco arrogante ni deseaba engrandecerse. Más bien tenía confianza en la promesa de Dios y sus palabras lo demostraban.

EL VERDADERO LIDER REFUERZA A LOS DEMAS
El deseo de un verdadero líder es que los demás mejoren. Hacerlosmás fuertes, más eficaces y más motivados.

Eso fue lo que Pablo hizo aquí. Resumió las palabras de ánimo que aparecen en Hechos 27.25: «Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho».

EL VERDADERO LIDER ES OPTIMISTA Y ENTUSIASTA
Pablo podía decir con sinceridad absoluta, con confianza y con autoridad: «Porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho» (Hechos 27.25).

El entusiasmo optimista inspira a los seguidores. Las personas naturalmente seguirán al líder que eleve sus esperanzas y se alejarán de aquel que es perpetuamente pesimista.

El entusiasmo optimista crea energía, emoción y esperanza. Los que conocemos la verdad de Dios y tenemos sus promesas deberíamos ser personas optimistas y entusiastas.

Recuerde, el apóstol Pablo iba a Roma encadenado. Era el menos indicado en el barco para sentirse optimista. Pero como verdadero líder, miró más allá de las circunstancias temporales y puso su esperanza en la promesa del triunfo. De allí sacó el valor y la confianza. Tal optimismo es contagioso.


Capítulo cuatro
TOME EL CONTROL
Pablo tenía buenas y malas noticias. Las buenas eran que ninguna vida se perdería. Las malas eran que el barco encallaría en una isla.

Se encontraban precisamente en la clase de crisis que requiere de un líder valeroso, fuerte y lúcido.

El verdadero liderazgo se prueba en las crisis. Un líder auténtico es aquel que puede manejar la tensión. Que puede resolver los problemas, llevar las cargas, encontrar las soluciones y obtener las victorias cuando todos los demás parezcan estar nerviosos, perplejos o confusos.

Nadie en ese bote iba a morir. Dios lo había decretado así. Pero a menos que la tripulación se mantuviera en el barco y ayudara a llegar a la isla de Malta, los pasajeros no se salvarían. Dios también decretó eso. Él dispone los medios al igual que el final y es por eso que la verdad de la responsabilidad humana se establece y se afirma por la soberanía de Dios. No se anula.

EL VERDADERO LIDER NUNCA TRANSIGE LOS ABSOLUTOS
Cuando Dios habla, no se puede transigir. Una cosa es transigir en cuestiones de preferencia y otra totalmente diferente en cuestiones de principios.

En lo que respecta a cuestiones de principios como las bases éticas y morales, absolutos bíblicos, axiomas de la Palabra de Dios, mandatos claros de Dios y la veracidad de Dios mismo, con eso no se debe transigir. Un verdadero líder sabe eso y sabe dónde trazar el límite.

Para el líder espiritual, los absolutos son establecidos por la Palabra de Dios. Un líder que aplica todos los principios de liderazgo puede quizás lograr una medida de efectividad pragmática. Pero este principio probará realmente quién es usted como líder. Nadie puede ser un líder efectivo espiritual a menos que comprenda la verdad esencial de la Escritura y rehúse transigir su autoridad absoluta.

«Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen, diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas, sin comer nada. Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá. Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer»
(Hechos 27.33-35).

EL VERDADERO LIDER SE ENFOCA EN LOS OPERATIVOS, NO EN LOS OBSTACULOS
Vio más allá de la tormenta, más allá de la urgencia del momento y supo que necesitaban prepararse para la dificultad que tenían que enfrentar.

Aunque todos veían los obstáculos, Pablo tenía sus ojos fijos en el operativo, «por vuestra salud», les dijo Pablo, «pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá» (v. 34). ¡Van a salvarse. No van a lesionarse. Pero necesitan un buen desayuno! (Nuevamente vemos el equilibrio perfecto de la soberanía divina y la responsabilidad humana.)

Pablo no ignoró las necesidades físicas de la tripulación ni les dio una conferencia acerca de las carencias espirituales de sus almas. Él equilibró la parte espiritual con la física. Luego comenzó a comer, dando el ejemplo.

EL LIDER CAPACITA MEDIANTE EL EJEMPLO
El estímulo de Pablo se volvió contagioso. Todos participaron del alimento y eso tuvo un efecto deseado. Comenzaron a sentirse bien, más fuertes y con más esperanzas. Y luego todos se pusieron a trabajar. El barco necesitaba estar lo más liviano posible para llevarlo hacia la costa.

En circunstancias en que otra clase de hombres habría sido pasiva o se habría rendido, Pablo se encargó y se convirtió en un ejemplo para todos los que son llamados a ser líderes. Este fue uno de los episodios más sobresalientes en la vida de este noble cristiano, que por el designio de Dios tiene tanto que enseñarnos acerca de los rigores y las recompensas del verdadero liderazgo.


SEGUNDA PARTE
PABLO EN CORINTO
LIDERAZGO BAJO
FUEGO
Capítulo cinco
LA DEVOCIÓN DE UN
LÍDER POR SU PUEBLO
El objetivo de los próximos capítulos es simplemente enfatizar algunos de los aspectos de Segunda de Corintios, darle un vistazo a los principios más importantes que enseñar a los líderes y tratar de conocer el corazón del verdadero líder viendo cómo el apóstol Pablo entregaba su alma a aquellos a quienes estaban bajo su cuidado apostólico y pastoral.

Todos sabían que Corinto era una ciudad llena de vicios. Una comparación análoga sería Las Vegas actualmente, con excepción de que sus atracciones principales eran los templos en lugar de los casinos.

Ese no era el mejor lugar para fundar una iglesia. Pero Corinto también tenía una comunidad muy grande de judíos y una sinagoga activa localizada en el centro. Pablo encontró allí una puerta abierta para el evangelio mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia».

Sin embargo, después de que Pablo dejó Corinto, serios problemas se suscitaron en la iglesia, los que requerían de un fuerte liderazgo. Cuando Pablo lo supo, no pudo regresar a Corinto de inmediato, y por esa razón decidió dirigirlos a la distancia por medio de una serie de cartas.

EL VERDADERO LIDER CULTIVA LA LEALTAD
Pablo era leal a la iglesia de Corinto y quería que ellos lo fueran con él. No me refiero a un deseo egoísta por una veneración personal (2 Corintios 12.11). Él deseaba que ellos fueran leales a la verdad que les había enseñado (w. 15-19) por eso, a pesar del intenso disgusto que tenía Pablo de gloriarse y de defenderse a sí mismo, vigorosamente vindicó su apostolado en contra de las mentiras de los falsos maestros.

La lealtad es esencial para el liderazgo. Un líder sabio cultiva la lealtad siendo leal al Señor, a la verdad y a las personas a quienes dirige. No existe nada más destructivo para el liderazgo que un líder que transige con su propia lealtad.

EL LIDER TIENE EMPATIA POR LOS DEMAS
Los líderes deben permitir que su gente también se equivoque. Las personas necesitan ánimo más que regaño cuando están luchando. Ellos siempre reaccionarán bien cuando el líder tiene una empatia sincera con su angustia y su decepción.

Las personas necesitan ser edificadas cuando fracasan, no ser aplastados aun más. El líder sabio no necesita ser áspero con su gente. El liderazgo finalmente trata con personas, no con objetivos estériles ni estrategias que pueden ser escritas en papel.


Capítulo seis
PABLO DEFIENDE
SU SINCERIDAD
La deshonestidad y superficialidad son incompatibles con el verdadero liderazgo. Un líder que tiene doble cara o es engañoso rápidamente perderá seguidores. Recuerde que el primer principio de liderazgo que observamos en el capítulo 1 dice que el líder debe ser confiable. La indecisión, la infidelidad, las trampas y hasta la ambigüedad sabotean la confianza y el liderazgo. La falta de sinceridad no es una cualidad que las buenas personas deban tolerar en sus líderes.

Pablo estaba señalando que su propia sinceridad como mensajero del evangelio estaba arraigada en la fidelidad y la confiabilidad del evangelio mismo. Y eso asimismo refleja la fidelidad de la Trinidad.

En otras palabras, cualesquiera fueran las circunstancias que contribuyeran a la cancelación de la visita de Pablo, su principal motivo de posponerla era mas bien su sincera compasión por los corintios. El no quería ir a ellos entristecido (2.1).

Si había retrasado su visita era para no tener que llevar la vara de la disciplina (1.23; 1 Corintios 4.2). No era que no había sido sincero; mas bien actuó por amor a ellos.

EL VERDADERO LIDER MANTIENE LA CONCIENCIA CLARA
En lo que respecta a la acusación de sus enemigos de que era inconstante, la conciencia de Pablo estaba completamente limpia.

Recuerde, el buen liderazgo es una cuestión de carácter y un carácter justo depende de una conciencia saludable. Para ver el papel de la conciencia en el liderazgo, necesitamos mirar de cerca esta facultad asombrosa —del corazón y de la mente— dada por Dios.

El apóstol estaba dispuesto a responder cualquier acusación de que era indeciso o de doble cara. Él sabía que tal debilidad, aun la sospecha de ello, podía seriamente minimizar la confianza de las personas en el líder.

EL VERDADERO LIDER ES DEFINIDO Y DECISIVO
El liderazgo no se puede dar el lujo de una indecisión prolongada o de dudas extraídas. Los buenos líderes deben poder tomar decisiones de una forma que sea clara, activa y concluyente.

También deben poder comunicar los objetivos de una forma que sea articulada, simpática y distinta. Después de todo, un líder es alguien que dirige. Cualquiera puede hablar sin sentido. Cualquiera puede ser tímido y ambivalente. El líder,  por el contrario, debe dar una  dirección clara. La gente no le seguirá si no tiene la seguridad de que es un líder veraz.

EL VERDADERO LIDER SABE CUANDO CAMBIAR DE OPINION
Estos dos principios van de la mano. Aunque los líderes deben ser definidos y decisivos, no deben ser rígidamente inflexibles. La mejor prueba de la sabiduría del líder no siempre es la primera decisión que toma.

 Todos tomamos malas decisiones de vez en cuando. Un buen líder no se mantendrá en una mala decisión. Las circunstancias también cambian. Y un buen líder debe saber cuándo adaptarse a esas circunstancias.

En el caso de Pablo, su cambio de opinión fue forzado por el cambio de las circunstancias. La ironía de la falsa acusación en contra de él es que Pablo no era la clase de persona vacilante.

EL VERDADERO LIDER NO ABUSA DE SU AUTORIDAD
En lugar de visitarlos inmediatamente «con una vara» (1 Corintios 4.21),decidió ver si podría corregirlos por medio de una carta.

Pablo tenía una autoridad apostólica legítima sobre los corintios. Era una autoridad espiritual clara dada por Dios y confirmada mediante señales y maravillas innegables (2 Corintios 12.11-12). Pero utilizaba esa autoridad con un estilo pastoral, no autoritario.


Capítulo siete
«PARA ESTAS COSAS,
¿QUIÉN ES SUFICIENTE?»

¿Quién es adecuado para participar en el desfile triunfal de Cristo y para que sea un instrumento por el cual el incienso del evangelio se difunda a todos? ¿Quién por sí mismo está calificado para recibir elogios del Todopoderoso por un servicio rendido a Él en favor de Cristo?

Los líderes que se hacen a sí mismos son expresamente incompetentes. Por el contrario, Pablo dice: «Nuestra competencia proviene de Dios» (3.5). Esa declaración es la clave de este breve pasaje y un resumen de toda la defensa de Pablo.

EL VERDADERO LIDER NO ABDICA EN MEDIO DE LA OPOSICION
El apóstol no tenía ningún interés en autopromocionarse; mucho menos en defenderse. Realmente detestaba hablar en defensa de su carácter. Más bien prefería que lo consideraran cual esclavo, como los que llevaban los remos en la parte inferior de los barcos. Despreciaba la idea de gloriarse a sí mismo y buscaba gloriar a Cristo. Pero tenía que responder a las acusaciones o aceptar que la iglesia quedara en manos de líderes falsos.

Pablo no se estaba defendiendo por puro gusto. El no deseaba la aprobación de los corintios por motivos egoístas. Y ciertamente no necesitaba convencerse a sí mismo. Dios fue quien lo llamó al liderazgo, y Pablo nunca vaciló acerca de su llamado.

EL VERDADERO LIDER ESTA SEGURO DE SU LLAMADO
Aquellos que no están seguros de su vocación no pueden ser líderes eficaces. Nada es más debilitante para el liderazgo que la duda. Las personas que tienen dudas acerca de sus propios dones o su llamado nunca llegan a ser buenos líderes, porque no tienen certeza de si lo que hacen está correcto.

De ninguna manera se imaginaba intrínsecamente apto para la tarea que Dios lo había llamado a hacer. Y ese conocimiento lo hacía dependiente de la gracia divina en cada aspecto de su liderazgo.

EL VERDADERO LIDER CONOCE SUS PROPIAS LIMITACIONES
Aquellos a quienes el mundo considera líderes con frecuencia son arrogantes, creídos, egocéntricos y engreídos. Esas no son cualidades de un verdadero liderazgo; mas bien son obstáculos. El líder que olvida su propia debilidad inevitablemente fracasará.


Capítulo ocho
UN LÍDER HECHO
DE BARRO

EL VERDADERO LIDER ES RESISTENTE
En su epístola anterior a la iglesia de Corinto, escribió: «Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos» (1 Corintios 4.11-13). Y añadió: «además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, preocupación por todas las iglesias» (v. 28).

Lo único que Pablo conocía en su vida eran tribulaciones. Pero aunque se veía constantemente asaltado, desechado, presionado, echado en las llamas y abusado, nada lo podía destruir. Tenía esa clase de resistencia invencible, porque el poder de Dios estaba trabajando en él.


Capítulo nueve
LA BATALLA DEL LÍDER

EL VERDADERO LÍDER ES APASIONADO.
Otras emociones fuertes —incluyendo el gozo, el gusto, el dolor, la compasión, el temor y el amor— son igualmente esenciales en el liderazgo.

La persona que es fría, no tiene sentimientos, distante o apática nunca puede ser un verdadero líder eficaz. Las pasiones humanas, por supuesto, traen ciertos peligros. Están sujetas al abuso y al mal uso. Pueden opacar severamente las facultades racionales.

Los líderes, no deben evitar el sentimiento o la intensidad, pero deben dominar sus pasiones más que ser dominados por ellas. Nuestro celo debe estar enfocado, cuidadosamente gobernado y utilizado para propósitos piadosos. El autocontrol es un fruto del espíritu (Calatas 5.23). El autocontrol piadoso involucra no sólo la mortificación de los deseos pecaminosos (Colosenses 3.5), sino también un grado de dominio en la expresión de las pasiones legítimas.

EL  VERDADERO LÍDER ES VALIENTE.
Los enemigos de Pablo también se quejaban de que él era débil físicamente y no tenía elocuencia en su oratoria. Pablo simplemente había reconocido la verdad de esas acusaciones. Pero esta declaración de que le faltaba valor era una mentira total. Él ejemplificaba el valor. En ninguna parte del registro bíblico se muestra alguna onza de cobardía por parte de Pablo. No era de extrañarse por qué se indignó al pensar cómo responder a esa acusación tonta. «Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio» le dijo a Timoteo (2 Timoteo 1.7).

Este evidentemente luchaba con la falta de valentía, porque Pablo con frecuencia le amonestaba que fuera fuerte y no se avergonzara (1.8; 2.1; 3.1; 1 Timoteo 1.18; 6.12). Pablo nunca mostró ninguna señal de temor o timidez. De hecho, su I valentía se vio de frente aquí en 2 Corintios 10.2 al responder a las acusaciones. Les advirtió que estaba «dispuesto a proceder resueltamente contra algunos».

EL VERDADERO LÍDER SABE DISCERNIR.
¿Qué tiene que ver esto con el liderazgo? Una de las calificaciones fundamentales para el liderazgo virtual es el conocimiento de la verdad y la habilidad para reconocer las mentiras así como la capacidad para usar la verdad de tal forma que podamos refutar las mentiras. Uno de los requisitos clave que Pablo enumera para los ancianos en la iglesia era que tenían que ser habilidosos con la Palabra de Dios «para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen» (Tito 1.9). Aquel que no puede involucrarse en la guerra espiritual a este nivel, sencillamente no está capacitado para dirigir.


TERCERA PARTE
UN OBRERO
APROBADO:
EL LIDERAZGO MEDIDO
CON EL E STANDARD
BÍBLICO

Capítulo 10
CÓMO NO SER
DESCALIFICADO

EL VERDADERO LIDER ES DISCIPLINADO
Así Pablo enfatiza otra cualidad indispensable vital y supremamente importante que cada líder debe mantener: El líder es disciplinado.

El autocontrol es absolutamente vital para que haya un éxito duradero en cualquier proyecto en la vida. Muchas personas obtienen un grado de prominencia basado en un talento natural solamente. Pero los verdaderos líderes influyentes son aquellos que se vuelven devotos a una disciplina personal y aprovechan al máximo sus dones. Aquellos que no tienen autocontrol invariablemente fracasarán y anulan el ejemplo de integridad tan esencial para la mejor clase de un verdadero liderazgo.

¿Cómo puede un líder desarrollar la autodisciplina en un mundo indisciplinado? Con el paso apresurado de la vida moderna y las capas de complejidad que han sido añadidas a la vida por las muchas «conveniencias» modernas, ¿es posible disciplinarse como líder?

1.     Sea organizado
2.     Utilice el tiempo sabiamente
3.     Encuentre maneras de edificarse más que de entretenerse
4.     Ponga atención a los pequeños detalles
5.     Acepte más responsabilidad
6.     Una vez que comience algo, termínelo
7.     Mantenga su palabra
8.     De vez en cuando dígase no

ELVERDADERO LIDER ES ENERGICO
Es un compañero perfecto al principio de la disciplina: El líder es enérgico. No he conocido a un líder eficaz que sea perezoso o haragán. Los líderes deben ser ingeniosos y diligentes. Esto va mano a mano con muchos de los principios que hemos subrayado hasta ahora. Es un prerrequisito para la iniciativa, el entusiasmo, la decisión y la resistencia necesarios en el liderazgo.


Capítulo once
¿QUIÉN PUEDE DIRIGIR?

La carga de la necesidad personal en la iglesia de Jerusalén creció a tal proporción que los Doce, para poder servir a todos, tuvieron que «dejar la palabra de Dios» (Hechos 6.2). En otras palabras, por pura necesidad pragmática fueron forzados a cortar el tiempo que ocupaban estudiando
y proclamando las Escrituras. Aun así, no podían administrar el proceso de distribución lo suficientemente bien para que todos estuvieran felices. Necesitaban delegar la tarea a otros que pudieran supervisarla y organizar mejor el proceso. Comprendieron algo que cada líder sabio debe aceptar tarde o temprano; uno simplemente no puede hacerlo todo solo. El líder sabe cómo delegar.

Otros buscarán un hombre con talentos administrativos o empresariales, porque piensan que la iglesia es un negocio secular. Las prioridades apostólicas han sido opacadas por otros negocios en muchas iglesias.

No estamos hablando de estrategias o diagramas de flujo. Hablamos de hombres de carácter que dirijan al pueblo de Dios, para que la labor del ministerio se realice a la brevedad, por la gente correcta que está dedicada a las prioridades correctas.

Hemos vuelto al punto inicial. El liderazgo es acerca del carácter, el honor, la decencia, la integridad, la fidelidad, la santidad, la pureza moral y otras cualidades como estas. Todas estas virtudes pueden combinarse y resumirse en una declaración final. Esto encapsula y resume cada requisito fundamental de un verdadero líder.

EL VERDADERO LIDER ES COMO CRISTO
El modelo perfecto de liderazgo, por supuesto es el Gran Pastor, Cristo mismo. Si eso no lo hace sentir al menos un poco indigno, usted no ha entendido el punto. Con Pablo, debemos decir: «¿Quién es suficiente?» (2 Corintios 2.16). Ya sabemos la respuesta: «sino que nuestra competencia proviene de Dios» (3.5).